Osteoporosis y Actividad física

La osteoporosis se caracteriza por ser una enfermedad en la que tanto la pérdida de masa ósea como el deterioro de la micro arquitectura del tejido óseo son los causantes de una fragilidad en el hueso lo que está relacionado directamente con el riesgo de fracturas.

En personas mayores de 50 años se estima que entre un 15 y un 30% de hombres la padecen siendo este dato superior en mujeres, las cuales padecen esta enfermedad entre un 30 y un 50%.

El sistema esquelético está en constante remodelación gracias a los osteoclastos y osteoblastos los cuales se encargan de la resorción y formación ósea respectivamente.

Estas células se mantienen en equilibrio aproximadamente hasta los 40 años, momento en el cual la cantidad de hueso que se reabsorbe es superior a la cantidad de hueso formado.

Esto es debido no solo a alteraciones hormonales, sino que también influyen los hábitos de vida.

En este sentido actualmente se ha demostrado que las personas mayores de 50 años que realizan actividad física de manera regular tiene menos probabilidades de sufrir alguna fractura.

En el caso de las mujeres todavía se va un paso más lejos, demostrando que las mujeres que superan la barrera de los 50 años y realizan actividad física de manera regular tienen un 50% menos de probabilidades de sufrir una fractura que las mujeres sedentarias.

Ahora bien, ¿Qué tipo de actividad física es recomendable para disminuir el proceso de osteoporosis?

La combinación del ejercicio aeróbico y anaeróbico puede lograr un mantenimiento en la densidad mineral ósea de entre un 1% y un 4% por año siempre que el ejercicio sea con impacto.

Parece ser que las adaptaciones en la morfología ósea aumenta si las rutinas de ejercicio incorporan ejercicios de impacto y explosivos.

De esta manera las mejores adaptaciones óseas se dan si la frecuencia de entrenamiento es de 3-4 días por semana a una intensidad medio-alta.

La actividad física aeróbica ligera y poco frecuente no inducen cambios en el hueso.

Además de esta actividad física aeróbica de intensidad medio-alta es necesario incluir en nuestro entrenamiento ejercicios de equilibrio, concentración y memoria ya que ayudan a disminuir el riesgo de caídas y accidentes.

Como siempre os recomendamos antes de iniciar un plan de entrenamiento consultar con un profesional de la actividad física cual es la mejor rutina atendiendo a las necesidades de cada persona.